Sentencias que respaldan la reclamación de la Plusvalía Municipal en Ourense

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La Plusvalía es un impuesto municipal que grava el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana en el momento de su transmisión, sea a través de venta, donación o herencia, sin importar el resultado de la transacción. 
Precisamente es aquí donde radica el problema: cuando el contribuyente ha tenido que tributar igualmente por aquellos inmuebles sin que hayan experimentado incremento de valor. Esta situación ha provocado una avalancha de reclamaciones judiciales para recuperar las cantidades indebidamente cobradas que han sido resueltas con sentencia en firme por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo.
En concreto, la sentencia del Tribunal Constitucional de 11 de mayo de 2017 consideró nulo e inconstitucional el cobro de este impuesto en el caso de no haber incremento real del valor del inmueble; incluso ha instado al legislador a elaborar un Proyecto de Ley de Modificación de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales que se prevé se apruebe en los próximos meses. El pasado 9 de julio de 2018 el Tribunal Supremo precisó que la Administración podrá liquidar el impuesto en los casos en los que NO se acredita por el obligado tributario la inexistencia de incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana.
 

En resumen, los jueces entienden que no hay razón para pagar la plusvalía municipal cuando no hay ganancia, pero la responsabilidad de demostrar que no hay que pagar el impuesto recae sobre el contribuyente.

 

A efectos prácticos, ¿cómo están aplicando estos criterios los juzgados y Audiencias en Galicia, y más concretamente en Ourense?

El pasado 30 de octubre de 2017 el Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 1 de Ourense resolvió en la sentencia QUE PODÉIS DESCARGAR AQUÍ a favor de los demandantes la devolución de las cantidades autoliquidadas por parte del Ayuntamiento de Ourense por valor de 18.920,47 euros y 4.296,42 euros correspondientes al pago del impuesto de la plusvalía municipal de dos inmuebles heredados.

Básicamente, los demandantes basaron sus argumentos en:
-Ausencia de base imponible sobre la que liquidar el impuesto, ante la falta de incremento real del valor.
-Incorrección de la fórmula utilizada para determinar el incremento del valor del terreno.

La sentencia estima que la declaración de nulidad afecta, en principio, sólo a las liquidaciones o autoliquidaciones del IIVTNU en “supuestos en los que no se haya producido un incremento real del valor de los terrenos en el período transcurrido entre las dos transmisiones concernidas”. Concluye también que la carga de la prueba sobre la hipotética "minusvalía" le corresponde al sujeto pasivo del impuesto. Y añade que el medio de prueba más idóneo “consistirá en la autoliquidación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, admitiendo también otros medios como la diferencia de valor de adquisición y de transmisión en las escrituras de compraventa o la tasación pericial”.

En este caso, al haberse producido la última transmisión por título hereditario, tomándose como referencia el período máximo de 20 años, se carece del referido dato fiscal (valoración impuesto transmisiones) sobre el momento inicial del período. Por ello resulta idónea la acreditación de su valor real mediante la prueba pericial practicada en el proceso, que  concluyó que en el período concernido los referidos inmuebles no experimentaron incremento de valor.

Desde Belén Polo Abogados te animamos a reclamar el importe de la Plusvalía Municipal en base a estas sentencias.

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