Tíos, abuelos... ¿Puede un familiar obtener la guardia y custodia de un menor?

niña de la mano

 

Hoy en día la ley presume que ambos padres están igualmente capacitados para la crianza de los hijos, por lo que el criterio legal que siguen los Tribunales para atribuir un determinado régimen de custodia es el principio del interés superior del menor.
En base al artículo 103 del Código Civil los hijos pueden ser excepcionalmente encomendados a personas distintas de los progenitores (abuelos, parientes y de no haberlos, a una institución idónea) ante la imposibilidad de los padres de ejercer de forma adecuada la guarda de sus hijos (como puede ocurrir en supuestos de maltrato o dejación de funciones).
 
El Tribunal Supremo ha publicado una sentencia QUE PODÉIS LEER AQUÍ que atribuye la guarda y custodia de una menor a su tía paterna que se hizo cargo de ella antes del fallecimiento de su madre en 2012. En la misma se establece un régimen de visitas progresivo a favor del padre, con el objeto de que su hija se adapte a su entorno para valorar en un futuro si recupera la custodia.
 

Los jueces consideran que en estos momentos la convivencia con la tía es lo más beneficioso para la menor que tiene en ella “su principal referencia, lo que aconseja su mantenimiento según los informes emitidos”, que han puesto en evidencia la dejación de funciones del progenitor para atender adecuadamente a la niña.

 

En la sentencia se reconoce que los derechos del padre están debidamente protegidos con las visitas y comunicaciones, a partir del régimen progresivo fijado. Considera que es la mejor solución “al menos, hasta que la situación se reconduzca, a partir de una mayor relación del padre con su hija”. Un vínculo que "se debe propiciar", pero que no implica que se fije una fecha concreta para que ambos vuelvan a convivir.

 

Según el tribunal, el interés del menor no crea ni extingue por si solo relaciones propias de la patria potestad, pero sirve para configurar determinadas situaciones, como la que plantea el caso.

 

La jurisprudencia sobre la atribución de la guarda y custodia de un menor a un familiar se asienta sobre la base de que la situación personal y económica de los progenitores es importante, pero no determinante. Sí lo es el nivel de relación de los padres con su hijo, el entorno familiar y la capacidad de cada uno para su cuidado y crianza. De esta manera, otorga un especial valor a la ausencia de convivencia con los padres para conceder la guarda y custodia a abuelos, tíos… fijando un amplio régimen de visitas para fomentar la relación paterno-filial.

 

El proceso para solicitar la custodia de un menor cuando se es un familiar no es sencillo. Hay que tener en cuenta las circunstancias particulares de cada caso. Como especialistas en derecho familiar, en Belén Polo Abogados estudiamos en detalle la viabilidad de presentar una demanda de custodia.

 

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